César Arzo es el nuevo entrenador del Juventud Torremolinos

Uno de los rivales del Real Zaragoza en esta temporada de estreno en Primera Federación, el Juventud de Torremolinos, sufrió un terremoto de escalas inimaginables en el día de ayer que ha trastocado sus planes de inicio de curso, con muy poco margen de maniobra.
Los del municipio malagueño vienen de hacer un mercado de verano muy digno, con hasta ocho caras nuevas en la plantilla: Manu Sánchez (lateral procedente del Ceuta), Dioni Villalba (veterano ariete del Eldense, máximo goleador histórico de la categoría) o Wilfrid Kaptoum (centrocampista formado en las inferiores del FC Barcelona), entre otros. A esto se le suman las vueltas de los seis cedidos el año anterior, aunque apenas rozan la veintena de efectivos con ficha del primer equipo.
Todos ellos llevaban trabajando estos meses de verano bajo las órdenes de Aitor Martínez, otro recién llegado a inicios de verano. Hasta ayer.
Desde la nueva propiedad del club, apenas llegada el diciembre de 2025 desde Oriente Medio con un fuerte impulso económico, así lo han afirmado numerosos diarios deportivos, tomaron la fulminante decisión de despedir a su director deportivo David Cabello y a su entrenador, el propio Martínez, en el mismo día y en un plazo menor a diez minutos, para poner al mando de la entidad a Raúl Albentosa, desde las oficinas, y a César Arzo, ex del Real Zaragoza, en sus banquillos.
Quien portó la camiseta del león en la temporada 13/14, cuando apenas se hacía raro ver al Zaragoza en Segunda, coge las riendas del equipo en una situación que ha sorprendido a miles de aficionados a este deporte, con una plantilla corta para la categoría y con el arranque liguero frente al Atlético Madrileño a la vuelta de la esquina (30 de agosto).
Quien fuese formado en la cantera del Villarreal, además de haber sido un trotamundos durante su etapa como futbolista, deberá cuajar con jugadores del Juventud Torremolinos que han sido fichados tanto por otra dirección deportiva, como pedidos por otro míster, e intentar adaptarlos a su manera de ver el fútbol.
Una situación surrealista que le pondrán a prueba como primer entrenador de un equipo, que esa es otra cuestión.
Arzo tiene experiencia como técnico en las inferiores del Submarino Amarillo, también como asistente en el equipo 'C' del conjunto castellonense y en el juvenil del CD Roda. El salto entre divisiones se puede hacer notar, pero lo que sí está claro es que es un reto de grandes dimensiones, tanto por ejercer este puesto por primera vez, como por las circunstancias en las que el exzaragocista llega al Torremolinos.
A los malagueños les quedan tres partidos para calibrar la maquinaria antes del duelo contra el equipo de Fernando Torres: contra otro filial, el Sevilla Atlético, contra el Club Atlético Central (también de Sevilla) y contra el CD Xérez, histórico del fútbol español.
El tiempo dirá si existe una sinergia entre míster y jugadores que les haga destacar en Primera Federación, sin embargo, ahora queda saber si la llegada del Arzo afectará de manera drástica el rumbo de la plantilla o traerá con él alguna cara nueva para reforzar sus filas.
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