Chantaco impulsa su economía con la crianza de cuyes

La parroquia rural de Chantaco, ubicada en el cantón Loja, ha sabido convertir su histórica tradición en una fuente clave de dinamismo económico para la región. La crianza de cuyes, una actividad que ha pasado de generación en generación, hoy se presenta como el corazón productivo y uno de los motores que sustentan a numerosas familias.
La tradición convertida en emprendimiento moderno
La transformación en la producción de cuyes se inició cuando los habitantes de Chantaco detectaron el potencial que tenía esta actividad más allá del consumo familiar. El proyecto logró escalar a una producción tecnificada, gracias a la visión de emprendedoras como Guaya, quien, junto a su esposo, decidió expandir la granja familiar hasta alcanzar una capacidad máxima de 5.000 cuyes. Actualmente, entre 2.500 y 3.000 animales crecen bajo sistemas optimizados, lo que posibilita abastecer a los restaurantes tradicionales de Loja y acercar el auténtico sabor lojano a más comensales.
Innovación y estándares de calidad
La clave de este crecimiento sostenido radica en la apuesta por la inocuidad y la calidad. Chantaco cuenta con una planta de faenamiento que ha superado exigentes controles de Agrocalidad y bioseguridad, garantizando un producto seguro y saludable. Esta planta, con casi dos años de funcionamiento, permite entregar semanalmente entre 60 y 100 ejemplares a los mercados, aunque la demanda muchas veces supera la oferta. Para atender a los clientes y promover el trabajo comunitario, la granja también adquiere cuyes de otros productores locales, fortaleciendo así la economía de pequeños criadores y tejiendo solidaridad dentro de la parroquia.
Diversidad genética y alimentación
El cuy peruano tipo 1 es el protagonista de la producción en Chantaco, gracias a su rápida adaptación y crecimiento: está listo para ser comercializado en solo tres meses, un tiempo récord que permite mayor rotación y disponibilidad. Se maneja también la crianza de las variedades california y andina, para diversificar la oferta. La alimentación juega un rol esencial; el uso de forraje hidropónico no solo optimiza la nutrición, sino que también fortalece la salud del animal, otorgando al consumidor final un alimento de calidad superior.
Dinámica de precios y mercado
El precio del cuy varía según la presentación: un ejemplar faenado se comercializa entre USD 8 y 10, mientras uno en pie oscila entre USD 6 y 8. Esta flexibilidad permite a los productores adaptarse a distintos nichos de mercado y satisfacer tanto el consumo local como la demanda de ciudades como Piñas, Yantzaza, Machala y Guayaquil, a donde llegan regularmente con productos frescos y listos para deleitar a las familias ecuatorianas.
Celebración, identidad y promoción
El crecimiento productivo va de la mano de una celebración comunitaria. Este año, el 16 de mayo, la parroquia celebra 40 años de vida política y 18 de vida eclesiástica, bajo la protección de la Virgen del Carmen. A partir del 8 de mayo se desplegará una agenda variada: pregón inaugural, elección de la reina, festival musical, feria productiva, entrega de insumos agrícolas, eventos deportivos, casas abiertas, desfile cívico y una sesión solemne que cerrará las festividades. Es el momento del reencuentro, donde productores y artesanos exponen lo mejor de su trabajo y, especialmente, de la crianza de cuyes.
La feria productiva y cultural, prevista para el 10 de mayo en el parque central, aportará una vitrina única para que los visitantes descubran la excelencia de los productos de Chantaco y conozcan las historias detrás de cada emprendimiento. Este espacio es, además, una oportunidad para que las familias reciban insumos y herramientas que fortalezcan su labor agrícola, mostrando el compromiso de la comunidad con su propio desarrollo.
Trabajo cooperativo e integración
La asociación “Llanitos Verdes”, conformada por cerca de diez productores, representa el esfuerzo colectivo y el espíritu de integración de la parroquia. Juntos, buscan mejorar los métodos de crianza, acceder a mejores mercados y asegurar que la tradición del cuy sobreviva y evolucione con el tiempo.
Gastronomía: el cuy como protagonista
El cuy de Chantaco no solo es un producto agrícola: es también el centro de la gastronomía local. Preparado en sus variantes más tradicionales —broaster, asado o sancochado—, acompaña festividades, reúne familias y seduce a turistas y locales con su sabor auténtico. Así, la producción de cuyes es mucho más que un negocio: representa la identidad, el orgullo y el trabajo esforzado de todo un pueblo lojano.
Preguntas frecuentes sobre la producción de cuyes en Chantaco
¿Por qué el cuy es tan importante en la economía de Chantaco?
La crianza y comercialización de cuyes garantiza ingresos estables para muchas familias, fortalece el empleo local y preserva una valiosa tradición.
¿Qué variedades de cuy se producen en Chantaco?
Se prioriza el cuy peruano tipo 1 por su rápido desarrollo, además de las variedades california y andina en menor cantidad.
¿A qué otros mercados llegan los cuyes de Chantaco?
Principalmente abastecen Loja, pero también llegan a ciudades como Piñas, Yantzaza, Machala y Guayaquil, expandiendo así su presencia nacional.
¿Cuál es el valor comercial del cuy en Chantaco?
Depende del formato: entre USD 8 y 10 faenado, y de USD 6 a 8 en pie, variando según el tamaño y presentación.
¿Qué actividades se realizarán durante la celebración parroquial?
Habrá pregón, feria productiva, elección de reina, eventos musicales, entrega de herramientas a agricultores, deportes, desfile cívico y sesión solemne.
¿Qué asociación apoya a los productores de cuy?
La asociación “Llanitos Verdes” reúne a varios productores para mejorar procesos, fortalecer el sector y mantener viva la tradición.
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