El Sporting muestra su mejor y peor cara en pretemporada

Como el Doctor Jekyll y Mister Hyde, el Sporting se despidió de la pretemporada mostrando los mejores y, a la vez, los peores minutos que se le han visto este verano. Los de Larcamón sometieron al Valladolid en una primera parte de electricidad en ataque y se deshicieron bajo la lluvia en un segundo tiempo en el que encajaron 3 goles en 6 minutos.
Como era de esperar, el técnico rojiblanco alineó a los efectivos que no acudieron a Astillero este viernes. Con un once muy similar al que se podrá ver el lunes 17 ante el Sabadell, el míster argentino arrancó el partido con Guillamón y Corredera en el doble pivote, dejó los carrileros para los canteranos Pablo García y Guille Rosas, la punta para Otero y Sarco, con Gelabert por detrás, y la tripleta de centrales donde, ante la ausencia de Pablo Vázquez, fue Duñabeitia el que se mantuvo en el centro de la zaga, con Diego a su izquierda y Gularte a su derecha. Al margen se quedó Gaspar, aquejado de unas pequeñas molestias, junto con Konrad, Iosifov, Nacho Martín y Manu Rodríguez, titulares este viernes ante el Racing; y Loum, Ferrari y Jorge Sáenz, en proceso de recuperación.
Al igual que ante el Racing, el Sporting atacó primero cuando a penas se llegaba a los cinco minutos de partido. Dominó la pelota en el arranque y en un cambio de orientación desde Diego a Guille, el carrilero montó la jugada con Gelabert que, llegando a línea de fondo, puso el centro. No encontró compañero, pero el rechace se quedó en la frontal, le fue para un Guillamón que golpeó mordido y, sin querer, dejó solo a Otero que batió con calidad a Aceves. El plan rojiblanco no cambió ni lo más mínimo. Combinaciones por dentro de pocos toques e intentar llegar a banda en posiciones de ataque. Fue en una de esas en la que Pablo García encontró el carril para centrar a media altura al primer palo, ahí estaba otra vez Otero para ser más listo que la defensa y cruzar el balón, poniendo el segundo en menos de diez minutos.
El monólogo rojiblanco continuó con Gelabert como hombre que bajaba a recibir para servir de cara y descolocar la unidad defensiva rival. En una de esas, se sumó a la construcción de la jugada, sirvió de cara para Gularte que puso a correr en banda derecha a Otero. El cafetero levantó la cabeza y vio a Sarco al segundo palo que, en un complicado remate tras bote, mandó el balón al larguero. La primera del Valladolid tuvo que esperar hasta el minuto 21, en el que Carlos Clerc puso un centro desde derecha para que Alejo rematara fuera del campo.
Con el resultado favorable, el Sporting se limitó a contemporizar y esperar algún error del rival para salir corriendo. La idea casi germina en un robo de balón en el que Pablo García filtró a Otero que buscaba su tercer tanto. Fue derribado en la frontal del área cuando iba a enfocar la portería. El Valladolid intentó quitarse de encima el dominio y, pese a que pudo sumar varias jugadas juntando pases, el Sporting supo guardar la portería de Yáñez. Una línea de cinco, bien marcada, tres centrocampistas por delante, con Gelabert hundiéndose en tareas defensivas y la presión de Otero y Sarco anulaban cada intento de los de Fran Escribá por acercarse a la portería de Yáñez.
Por contra, el Sporting dejó buena muestra de lo que espera Larcamón para este año. Con el balón desde atrás, Yáñez comenzaba jugada en corto e intentando llegar a banda lo antes posible. Cuando los rojiblancos conseguían superar la línea rival, eran Pablo García y Guille los que se activaban, a la vez que Otero o Sarco no tenían inconveniente en bajar a recibir. También abundaron los cambios de sentido en largo, que en varias ocasiones sorprendieron a la defensa vallisoletana.
A escasos segundos para el descanso, un agarrón de Guille a Tomeo en un córner llevó a Iván Alejo al punto de penalti. El capitán rival recortó distancias con un tiro ajustado a la derecha de Yáñez que, pese a que adivinó el lado, nada pudo hacer para atajar el balón.
El descanso no cambió la situación de partido, con un Sporting que volvió a comenzar dominador y protagonizando las más claras. Sarco, sin aparecer en la primera parte, tuvo su ocasión al ganar en velocidad a Pablo Tomeo y forzar a Aceves a enviar a córner. Otero, nuevamente, se desamarcó en carrera a pase de Gelabert y volvió a poner a prueba al meta rival. Para darle el realismo de la competición que ambos conjuntos deseaban, no podía faltar la intervención divina de Yáñez que, a puro reflejo, sacó en la línea un gol cantado de Barberá en un remate de cabeza a bocajarro.
Llegó el carrusel de cambios por el Valladolid, mientras que Larcamón dio salida a Sarco para reforzar el centro del campo con Enol Prendes. Con el aparente dominio rojiblanco, la sensación era de que por cada acercamiento del Valladolid el peligro iba en aumento. Y así fue. En un robo de Latasa a Diego en salida de balón, Yeray ganó terreno y se sacó un espectacular golpeo desde la frontal que entró lamiendo el palo.
El empate borró del mapa al Sporting y envalentonó a un Valladolid que le bastaron cuatro minutos para sentenciar el encuentro. Primero, Tomeo con la fortuna de un mal disparo de Clerc, desvió el balón para engañar a Yáñez y sumar el tercero. Luego, fue Latasa, en un desajuste tremendo de los centrales, el que supera a Pablo Vázquez y Diego para batir cruzado a Yáñez. Tres goles que dejaron sin argumentos al Sporting y que desmontaron el sistema del equipo que tan buen rendimiento dejó en la primera parte. Mientras aguantaron las piernas, el equipo supo remar, pero los errores y desajustes dejaron al descubierto a los de Larcamón en la última prueba antes del inicio de liga.
Comentarios (0)