Fabián Zurita y su legado en el montañismo juvenil ecuatoriano

Una pasión que trasciende generaciones
Fabián Zurita, montañista y educador quiteño, está próximo a cumplir 90 años y mantiene intacto el amor por las montañas y la naturaleza que lo ha acompañado desde los 15 años, cuando coronó su primera cima: el Iliniza Norte en 1950. Su caminar puede ser lento, y el tiempo ha dejado huellas visibles en su rostro, pero sus ojos reflejan la misma energía y pasión cuando habla sobre los picos andinos, sus viajes y, sobre todo, de los jóvenes a quienes ha dedicado gran parte de su vida.
Zurita es un símbolo de constancia y compromiso con el montañismo, no solo como deporte sino como una filosofía y forma de vida. Desde sus días como profesor, comenzó a llevar a sus estudiantes a excursiones al Rucu Pichincha, su montaña preferida. Esto evolucionó a grupos de andinismo donde escaló gran parte de las montañas del país, a la vez que surgió la idea de crear un espacio dedicado a la formación y convivencia con la naturaleza para niños y jóvenes.
El Campamento Aire Libre: una escuela de vida
Inspirado en campamentos vacacionales de Estados Unidos, Fabián lanzó en 1974 el primer Campamento Aire Libre en una hacienda de Machachi, con apenas 23 participantes. Desde entonces, este proyecto ha crecido y hoy funciona en un terreno en La Merced desde 1985, acogiendo campamentos tanto de la Costa como de la Sierra ecuatoriana.
Fiel a su visión, el campamento se caracteriza por limitar comodidades y enfocarse en actividades al aire libre: caminatas, juegos y el ascenso a al menos dos cumbres. La rutina comienza temprano, con jóvenes formados a las seis de la mañana, y continúa con charlas que motivan el esfuerzo, la perseverancia y la alegría auténtica.
Zurita tiene mantras que repite en cada encuentro: “¿Cuál es el camino? El esfuerzo. ¿Cuál es la meta? La cumbre. Sonrían, ¡Carajo!”. Para él, la felicidad proviene del esfuerzo, un valor que considera olvidado en tiempos de tecnologías y comodidades que alejan a los jóvenes de lo esencial.
Valores contra la dependencia tecnológica
Uno de los desafíos actuales que reconoce Fabián es la dependencia de los jóvenes a los dispositivos móviles. Expresa que al llegar sin celular, muchos se sienten incómodos y no saben cómo llenar ese vacío los primeros días. Para él, la tecnología entretiene pero no aporta a la conexión real con uno mismo y con los demás.
Este distanciamiento genera preocupación en las familias, razón por la cual hoy el campamento se realiza en un menor tiempo comparado con sus inicios, buscando un equilibrio entre independencia y contacto familiar.
La libertad y la simplicidad como filosofía de vida
Zurita, quien también fue sacerdote jesuita, enfatiza que la verdadera libertad radica en desprenderse de lo material y vivir con sencillez. Comparte una historia de Sócrates: el filósofo demostraba su felicidad sin posesiones, invitando a verla en lo simple. Para Fabián, cuidar una planta, una flor, o una montaña representa ese acercamiento elemental que brinda alegría genuina.
El montañista cuida y adora los árboles del campamento como si fueran sus hijos, expresando un profundo respeto por la vida natural. Su estilo personal refleja esos valores: siempre con ropa práctica de montaña, evitando las modas, y manteniendo un ritmo de vida sobrio y activo.
Inspiración para una vida saludable y plena
En 2018 lanzó el libro “Ochenta, la cuarta juventud”, donde relata cómo una vida sobria y sencilla puede preservar la energía y la salud. Su lema: “la salud está en el plato y en la suela del zapato”, resume su compromiso con la alimentación natural y el ejercicio diario.
Además del aspecto físico, para Fabián la montaña ha sido una maestra espiritual y humana. Resalta que en la montaña se aprende a ser audaz, cauto, pragmático y responsable, cualidades esenciales para la vida.
Mirando hacia las próximas cumbres
A pocos meses de sus 90 años, Fabián prepara la quincuagésima edición del Campamento de la región Costa y continúa entrenando para celebrar en el Rucu Pichincha, donde ya ha realizado más de 300 ascensos. También admira el Cotopaxi, aunque con nostalgia por el cambio que ha sufrido debido a la actividad volcánica.
Para él, la vida ha sido una serie de cimas conquistadas no solo en lo personal sino también en el legado que ha dejado al formar a miles de jóvenes que ahora valoran la naturaleza, el esfuerzo y la sencillez.
Su principal logro es haber inculcado estas enseñanzas a más de 20.000 jóvenes a lo largo de casi cinco décadas, un auténtico testimonio de su pasión y dedicación.
Preguntas frecuentes
¿Quién es Fabián Zurita?
Es un montañista y educador quiteño con casi 90 años, fundador del Campamento Aire Libre, reconocido por su aporte a la formación de jóvenes en montañismo y valores.
¿Qué es el Campamento Aire Libre?
Es un espacio de enseñanza y conexión con la naturaleza, creado en 1974, donde jóvenes practican montañismo y desarrollan valores como el esfuerzo y la independencia.
¿Qué valores promueve Fabián Zurita?
Principalmente el esfuerzo, la simplicidad, la libertad sin ataduras materiales y la conexión profunda con la naturaleza.
¿Cómo impacta la tecnología en los jóvenes según Fabián?
Considera que la dependencia tecnológica genera aislamiento y distracción de lo esencial, dificultando la conexión real y el esfuerzo auténtico.
¿Cuál es la rutina de los jóvenes en el campamento?
Despiertan muy temprano, realizan actividades al aire libre, ascensos a cumbres y participan de charlas motivacionales que refuerzan el espíritu de superación.
¿Cuál es el legado de Fabián Zurita?
Ha inspirado a decenas de miles de jóvenes a valorar la naturaleza, cultivar el esfuerzo y vivir con sencillez, dejando un impacto perdurable en Ecuador.
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