Julián Álvarez se reintegra al Atlético con posturas claras

En la madrugada del 23 de junio explotaban, en pleno Mundial, unas palabras de Julián Álvarez sobre su deseo de salir del Atlético de Madrid. Aquella noche, Argentina había ganado a Austria y Messi había entrado en la historia de los Mundiales. Poco le importó a la Araña aquello, ya que antepuso su futuro al buen ambiente de la selección albiceleste. Sus declaraciones desataron un terremoto. La estrella del club rojiblanco daba un paso que parecía no tener retorno. Mes y medio después, la situación no ha cambiado un ápice. Hoy, Julián se reencuentra con Simeone y sus compañeros, con las ideas muy claras por ambas partes. O, al menos, eso deslizan desde ambos frentes.
“La verdad es que no lo sé. No es momento para hablar de esto, pero tampoco puedo esconderme ni hacerme el otro. La verdad, trato de ser una persona honesta y hablé con la gente del club con la que tenía que hablar. Creo que lo mejor para todos es una transferencia y cumplir mi sueño”, aseguraba un nervioso Julián Álvarez ante los ojos de medio mundo. Ese sueño era, y según aseguran en su entorno sigue siendo, jugar en el FC Barcelona.
Cincuenta días después, lo único que parece claro es que la Araña comienza una nueva pretemporada como jugador del Atlético. El Cholo compara la situación de Julián con la de Griezmann. El lunes era el día fijado para el regreso de Julián a la disciplina rojiblanca. Tras infinidad de rumores que incluso ponían en duda que el argentino pudiera presentarse, el delantero pasó las pertinentes pruebas médicas junto a Marcos Llorente y Álex Baena. Fue una primera toma de contacto. El trabajo de pretemporada comenzaba en el Centro de Medicina Deportiva de Alto Rendimiento del Hospital Universitario Vithas Madrid Arturo Soria. Desde el Atlético se seguía transmitiendo normalidad. Todos sus futbolistas han pasado por ese proceso antes de comenzar a entrenar. Cero misterios.
Mientras, en Barcelona se seguía especulando con una reunión que no estaba en la agenda de ninguno de los implicados. El equipo rojiblanco regresaba de Corea y la expedición tenía dos días libres. Simeone, uno de los protagonistas de aquel supuesto encuentro, emprendía viaje directamente desde el aeropuerto de Barajas para reunirse con su familia. Unos días libres de los que Luis Piñedo y varios miembros de su equipo de trabajo no pudieron disfrutar. Había que seguir trabajando con los mundialistas que se habían incorporado más tarde. Si bien el lunes fueron tan solo Pubill, Grimaldo y Giuliano quienes trabajaron en el Cerro, el martes llegó el momento de que se uniera el resto.
Si la jornada de hoy, miércoles, se presenta agitada para Julián, la de ayer no fue menos intensa. El delantero argentino volvió a copar todos los focos durante el día. A primera hora de la mañana volvió a dispararse la rumorología cuando los mundialistas entrenaban y él no hacía acto de presencia. Un rato después se desactivaron todas las alarmas. Tal y como había anunciado el Atlético, los internacionales trabajarían a diferentes ritmos. Julián se ejercitó en solitario junto al preparador físico rojiblanco y el resto de su equipo de trabajo, para unirse por la tarde al grupo de compañeros citados en el Cerro para realizar una sesión de gimnasio junto al resto de finalistas del Mundial y Kang-in Lee.
Un jarro de agua fría para todos los que pensaban que el argentino podría forzar la situación. El Atlético de Madrid vuelve de Seúl y se incorporan los internacionales. Desde el Atlético se mantiene la tranquilidad ante el regreso del argentino al grupo, aunque muestran cierto cansancio por el circo mediático que se forma constantemente alrededor de la figura de Julián.
El delantero de Calchín se reencuentra hoy con Simeone y sus compañeros, pero nada ha cambiado desde aquel 23 de junio. El Atlético sigue manteniendo la misma postura rotunda: Julián no está en venta. Mientras, distintos medios aseguran que la posición de la Araña sigue siendo la de querer salir rumbo a Barcelona. Ambos bandos, si es que realmente existen bandos en este asunto, tienen claras sus posturas en el día del reencuentro. Dos posturas que parecen seguir bastante claras.
Comentarios (0)