Liga, pasillo y Muriqi, por Pitu Abril

No sabemos si será este fin de semana o el siguiente, pero lo que es seguro es que el Barça será el campeón de Liga. Y ya hemos comentado en alguna ocasión que el campeonato liguero es lo que marca el estado de salud de los equipos. Y si difícil es ganar una Liga, lo es mucho más ganar una segunda de manera consecutiva. El Barça de Hansi Flick se sumará a los dobletes conseguidos anteriormente por Cruyff, Van Gaal, Rijkaard, Guardiola, Luis Enrique y Valverde. ¿Saben cuando el Real Madrid ganó dos Ligas seguidas con el mismo entrenador? El dato lo recordaba el analista deportivo Mister Chip. Alucinen, porque nos tenemos que remontar al Madrid de Leo Beenhakker de hace 37 años.
El colega Sergi Pàmies recordaba el otro día en La Vanguardia que lo de hacer el pasillo de honor al campeón data de los años 70 y nació como reconocimiento al rival que habría ganado el campeonato. Esto era así hasta que el paso del tiempo y la rivalidad descarnada lo ha convertido en un acto de humillación, especialmente entre Barça y Real Madrid, pero también entre Barça y Espanyol. Recuerdo que el añorado expresidente perico, Ferran Martorell, abandonó el estadio de Sarrià porque el equipo no quiso hacer el pasillo a un Barça campeón. Hay que reconocer que los medios de comunicación hemos contribuido a la crispación de un gesto que debería ser solamente deportivo y de respeto entre compañeros de profesión.
Lo más caro en el fútbol es el gol. Por eso van tan cotizados los goleadores. Repasemos la tabla de los cañoneros de la Liga. La encabeza Mbappé con 24 goles (8 de penalti). Le sigue Muriqi con 21 (5 de penalti). O sea que, sin contar los de penalti, Mbappé y Muriqi empatan con 16 goles cada uno. Y no me negarán que tiene mucho más mérito marcar goles con el Mallorca que con el Madrid. 16 son los goles que lleva Lamine (3 de penalti). Y el a menudo criticado Ferran Torres ya ha sumado 14 dianas sin haber lanzado ningún penalti. ¿Saben cuantos goles ha marcado el, según parece, delantero deseado por el Barça, Julián Álvarez? Pues 8. Y ahora la pregunta oportunista: ¿A quién hay que fichar? ¿A Julián, por el que piden una fortuna, o a Muriqi, que vendría nadando desde Mallorca?

Comentarios (0)