Pacione: "Aquellos goles fallados en el Juve-Barça arruinaron mi carrera"

Han pasado 40 años de una de las eliminatorias con más anécdotas extravagantes que se recuerden en la Copa de Europa. La Juventus de Michel Platini, que había ganado un año antes su primera 'orejona' en la trágica final de Heyssel ante el Liverpool, se cruzó en el camino del FC Barcelona, que soñaba con conquistar por primera vez el trofeo continental más preciado. En el partido de ida de los cuartos de final, ante un Camp Nou repleto, Julio Alberto Moreno dejó al Barça con ventaja al marcar el 1-0 y al empezar a correr en su festejo muchos hinchas temieron que cumpliera con su promesa de lanzarse "al foso" del estadio, como había dicho el lateral en vísperas. Por suerte frenó su carrera y pudo estar en Turín en un partido de vuelta muy recordado por el humo de las bengalas del aniguo Comunale, por un gol del azulgrana Steve Archibald del que la leyenda urbana siempre dijo que lo había marcado "con la oreja" y por los clamorosos fallos en el remate del delantero juventino Marco Pacione. Las pifias fueron tan llamativas que, cuatro décadas después, su autor continúa enfocando sus ocasionales entrevistas con aquella noche como asunto principal, la más reciente, de La Gazzetta dello Sport. "¿Arruinó tu carrera?", le preguntó el diario decano de la prensa especializada en Europa junto a Mundo Deportivo. "Un poco, sí", contestó el ex delantero italiano, que ahora tiene 62 años y entonces tenía 22. "Cuando llegué a la Juve, me consideraban un jugador prometedor. En la vida de todos hay días en que uno comete errores y las cosas salen mal. Desafortunadamente, me pasó en la ocasión más importante. Toda Italia estaba frente al televisor; el partido Juve-Barcelona, que fue un partidazo", recordó. Con todo, el tiempo pasa y es cuestión de relativizar el efecto. "Quizás algo habría cambiado. Pero no me reprocho nada: siempre lo di todo", agregó. La Juve era la vigente campeona de Europa y de la Copa Interconintal, al mando de un Platini pletórico y con un joven danés talentoso como Michael Laudrup, posteriormente miembro del Dream Team que ganó la primera Copa de Europa para el Barça en 1992. Precisamente, una genialidad de 'Michelino' generó una de esas oportunidades de Pacione que, milagrosamente para el Barça, se fueron al limbo. "La primera oportunidad, sobre todo: Laudrup me puso un buen balón e intenté golpearlo con el exterior del pie. Por desgracia, el césped no estaba en muy buenas condiciones, el balón botó mal y fallé. No busco excusas; fue mi error. En la segunda ocasión, simplemente llegué un poco tarde al centro desde la derecha. Y también en la primera parte, el portero del Barça (Javier Urruti) hizo una buena parada a una volea mía", enumeró ccon el recuerdo vívido de sus remates fallidos. "La verdadera decepción fue la eliminación", explicó, después de un 1-1 insuficiente para levantar "el gol del foso" que se trajo el Barça del Camp Nou y el "gol con la oreja" que añadió Archibald en Turín, aunque el delantero escocés del Barça siempre defendió la calidad de un testarazo con la región temporal del cráneo. Ese partido me marcó durante mucho tiempo. Aunque quería olvidarlo, la gente no dejaba de recordármelo. Así que aprendí a convivir con él Para Pacione fue un antes y un después. "Ese partido me marcó durante mucho tiempo. Aunque quería olvidarlo, la gente no dejaba de recordármelo. Así que aprendí a convivir con él, incluso a riesgo de que me afectara", relató. Con todo, ´con el paso del tiempo metabolizó su noche aciaga. "Estoy contento con mi reacción. Jugué contra el Barcelona porque Serena y Briaschi estaban lesionados y me sentía preparado. Fue un gran orgullo para mí formar parte de ese equipo lleno de campeones. Había gigantes en el vestuario: Platini, Cabrini, Scirea y todos los demás. También tenía una excelente relación con el presidente Boniperti y con el entrenador, Giovani Trapattoni", describió. Pacione,. que había llegado a la Juve desde la Atalanta, donde le rebautizaron como 'Pacio gol', se fue vendido a los pocos meses al Verona. Entonces, fue protagonista de una última ançécdota vinculada, aunque indirectamente, con aquel Juve-Barça. "Estaba listo para jugar en Turín contra la Juventus y vi al 'Avvocato' (Agnelli) acercándose desde lejos. Dudé si molestarlo para saludarlo. Pero fue él quien se acercó: '¿Cómo estás, Pacione?'. ¡Bien, 'Avvocato', gracias. 'Lo estás haciendo muy bien en el Verona: eso confirma que teníamos razón contigo'", me dijo", recordó. Su respuesta no tuvo desperdicio: marcó dos goles a la Juve. “Sentí una gran satisfacción, pero sólo porque en aquel momento no era nada fácil marcar dos goles contra un equipo grande”, señaló. Su retirada del fútbol activo fue prematura, a los 31 años. "Tuve problemas con el cartílago de las caderas. Tenía la oportunidad de jugar en Escocia, pero era mejor parar, ya que yo era un delantero muy físico y me había lesionado varias veces", concluyó. Si a Paolo Rossi le relanzó su carrera su estado de gracia en el Mundial de 1982, a pacione se la torció aquel partido ante el Barça, al que se le giró la fortuna precisamente en la final de Sevilla unas semanas más tarde, con los famosos cuatro penaltis fallados en la tanda ante el Steaua.
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