Rodolfo Baquerizo Nazur: obras en Guayaquil aún retrasadas

La avenida Rodolfo Baquerizo Nazur, en el norte de Guayaquil, permanece intervenida desde el 20 de marzo, y la primera etapa proyectada con un plazo de cinco meses aún no termina. El retraso ha generado desvíos viales, afectación al comercio local y molestias para los vecinos del sector.
Qué pasó y qué trabajos están pendientes
La obra en Rodolfo Baquerizo Nazur comenzó el 20 de marzo en el tramo entre las avenidas José María Egas y Agustín Freire, correspondiente al sentido sur-norte. Esa primera fase se planificó originalmente con un plazo de ejecución de cinco meses; una vez finalizada se esperaba iniciar una segunda etapa de seis meses en el sentido norte-sur, para completar un total de 11 meses de trabajo.
Sin embargo, seis meses después del inicio de los trabajos la primera etapa no se ha concluido y, por tanto, no ha comenzado la fase complementaria. Según una fuente vinculada al proceso, citada por el equipo de EXTRA y cuya identidad se mantiene bajo reserva, la obra se ha ralentizado por la falta de trabajadores y por imprevistos detectados durante la ejecución.
Entre los problemas técnicos más citados figura el hallazgo de tuberías antiguas que requirieron sustitución, una tarea que habría tomado más tiempo del previsto y que contribuyó al retraso del cronograma.
Información oficial: inversión y alcance
El Municipio de Guayaquil informó que la intervención está a cargo de la Dirección de Obras Públicas y supone una inversión de 3,9 millones de dólares. Según la Municipalidad, la avenida es utilizada por cerca de 56.000 vehículos al día y la intervención busca beneficiar a más de 8.000 habitantes de la zona.
El proyecto incluye:
- Reposición del actual pavimento de hormigón tras el mejoramiento de la base.
- Renovación de las redes de agua potable.
- Reemplazo del alcantarillado sanitario.
- Modernización del sistema de drenaje pluvial.
Estas labores forman parte de una intervención integral que, en la visión oficial, mejorará la operación vial y las condiciones de los servicios básicos en la avenida una vez concluida.
Impacto en la movilidad y transporte público
La intervención ha obligado a varias líneas de transporte público a modificar sus recorridos para transitar por vías alternas. Entre los servicios afectados están las líneas 64 y 85, cuyos desvíos han trasladado parte del flujo vehicular hacia calles adyacentes y generado congestión en sectores que normalmente no soportan ese volumen de tránsito.
Los vecinos y conductores reportan demoras, rutas más largas y mayor congestión en horas pico. La redistribución del tráfico, además, ha complicado la logística de entregas y servicios en comercios y viviendas cercanas.
Efecto en el comercio local
Comerciantes del sector aseguran que la obra ha reducido significativamente la afluencia de clientes. César Tufiño, presidente del Frente de Comerciantes Minoristas y Emprendedores de la Provincia del Guayas, declaró que antes de la intervención los negocios alcanzaban hasta el 100% de sus ventas estimadas; con las obras ese índice habría caído al 50% y durante septiembre, según su relato, descendió al 20%.
"Todos los negocios estamos sufriendo y padeciendo", dijo Tufiño, quien lleva 55 años dedicado al comercio minorista. El dirigente explicó que los ingresos actuales apenas permiten subsistir y cubrir el pago a los colaboradores, y advirtió además sobre el riesgo de empeoramiento durante la temporada de lluvias: el barro y el lodo podrían dificultar aún más el tránsito de peatones y vehículos, reduciendo la llegada de clientes.
Varios comerciantes han pedido al Municipio que aumente la dotación de cuadrillas y equipos para acelerar la obra y minimizar el impacto económico en la zona.
Voces de los moradores
Vecinos como Walter Samaniego coinciden en que la interrupción prolongada de la vía afecta a quienes viven y trabajan allí. Samaniego señaló que la avenida, además de ser una arteria de paso, articula acceso a varios servicios y comercios; por eso considera que una mayor presencia de operarios permitiría concluir las labores con mayor rapidez y reducir el tiempo de afectación.
La preocupación ciudadana se concentra en la seguridad peatonal, el ruido de la obra y la presencia de zanjas o tramos sin señalización adecuada, factores que, según los moradores, aumentan el riesgo de accidentes y dificultan la convivencia diaria.
Contexto técnico y posibles soluciones
Las obras de renovación integral en avenidas urbanas suelen enfrentar hallazgos subterráneos no previstos —como tuberías en mal estado o infraestructura antigua— que obligan a replanteos técnicos y extensiones en los plazos. En este caso, la sustitución de tuberías antiguas fue identificada por la fuente como una de las causas que ralentizaron la ejecución.
Fuentes del Municipio y de la Dirección de Obras Públicas señalaron que la prioridad es garantizar la calidad de la intervención y la seguridad de los usuarios, aunque admiten que esos ajustes impactan el cronograma. En situaciones similares, las alternativas administrativas suelen incluir la ampliación de cuadrillas, la contratación de empresas subcontratadas para tareas puntuales o la reorganización del flujo de trabajo para priorizar tramos críticos.
Cierre: expectativas y próximos pasos
Mientras la primera etapa sigue inconclusa, comerciantes y moradores esperan que el Municipio acelere los trabajos para que la avenida recupere progresivamente su circulación habitual. Las autoridades municipales han enfatizado la inversión y el alcance del proyecto, pero no se ha divulgado públicamente una nueva fecha de culminación de la primera fase.
A corto plazo, los pasos por confirmar son:
- Publicación de un nuevo cronograma oficial por parte del Municipio.
- Información sobre medidas de mitigación para comerciantes afectados (si las hubiera).
- Inicio de la segunda etapa en sentido norte-sur una vez que se concluya la fase actual.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Cuándo iniciaron las obras en la avenida Rodolfo Baquerizo Nazur?
Las intervenciones comenzaron el 20 de marzo en el tramo entre las avenidas José María Egas y Agustín Freire.
¿Cuál era el plazo original de ejecución?
El proyecto se planificó en dos etapas: la primera (sentido sur-norte) con un plazo de cinco meses y la segunda (sentido norte-sur) con seis meses, para un total de 11 meses.
¿Por qué se han registrado retrasos?
Una fuente vinculada al caso señaló que la ralentización responde a la falta de trabajadores y a imprevistos surgidos en la obra, entre ellos la detección y reemplazo de tuberías antiguas.
¿Qué autoridad ejecuta la obra y cuál es la inversión?
La intervención está a cargo de la Dirección de Obras Públicas del Municipio de Guayaquil y representa una inversión de 3,9 millones de dólares.
¿Cómo afecta el proyecto al transporte público?
Varias rutas, incluyendo las líneas 64 y 85, han sido desviadas por vías alternas, lo que ha trasladado flujo vehicular a calles cercanas y generado congestión en zonas no previstas originalmente.
¿Qué reclaman los comerciantes?
Los comerciantes solicitan mayor ritmo de trabajo y medidas de apoyo, ya que varios informan caídas en ventas —de hasta 100% a 20% en septiembre, según el presidente del gremio local— y temen un empeoramiento con la época de lluvias.
Pronósticos y Cuotas
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