Rubén Díez: "La situación del Real Zaragoza es muy jodida"

Rubén Díez, jugador del Ceuta, se encuentra en la recta final de su recuperación tras una lesión y espera poder jugar el partido de la próxima jornada ante el Real Zaragoza, equipo del que es aficionado y en el que jugó de forma profesional. Sobre su recuperación y el partido ante los maños que se disputará en Zaragoza, su ciudad natal, Rubén respondió lo siguiente en una entrevista para el medio español 2ben1.
"Me encuentro bien, la recuperación ha ido yo diría que muy bien y el estar disponible o no lo va a marcar el transcurso de la semana, llevo ya enlazando entrenamientos con el grupo, pero toda lesión tiene un proceso. Si por mí fuera, evidentemente ilusión por volver a jugar y regresar a mi tierra no me falta. El partido es muy especial en mi caso, jugar contra el Zaragoza siempre lo es y lo será por lo que ha significado toda la vida para mí y hacerlo en mi ciudad pues es un plus más, porque están mi familia, mis amigos, volver a ver a mi gente... Todo eso se agradece y hace que las sensaciones antes del encuentro sean muy distintas.
Más allá de haber estado ese año en el Aragón (15-16), el hecho de haber mamado zaragocismo desde pequeño y durante toda mi vida es muy importante. Todos mis amigos son abonados, están siempre en La Romareda, este año en el Ibercaja, yo fui socio durante varios años cuando era más pequeño, tuve la suerte de ver la última Copa del Rey que se ganó, en Montjuïc, y también estuve en la final en el Bernabéu que perdimos con el Espanyol. Soy seguidor del Zaragoza, vivo todo esto con entre la tristeza de la situación, que es jodida, no nos vamos a engañar, y la esperanza de que se consiga la salvación.
Con una sensación rara, me debo al Ceuta y lo primero es mi club, pero al final el Zaragoza ves que no debería estar en esta situación, por entidad, afición, historia... Lo que ha vivido en esta temporada es un síntoma, cuando en una época pasan tantos entrenadores, jugadores, directivos pues se ve que no hay una estabilidad, que las cosas no están haciendo bien. Eso es el fiel reflejo de lo que está sucediendo en esta Liga.
La clave fue la derrota con el Mirandés, si hubiéramos ganado las opciones habrían sido mucho más factibles, aunque aún queda margen y hay puntos. La realidad es la que es y yo voy a confiar mientras las matemáticas lo digan. Yo sinceramente espero y confío en que el Zaragoza se acabe salvando. No sé si seré muy iluso o positivo, pero en el vestuario del Ceuta, que saben que soy zaragocista, siempre les he dicho que confiaba en la salvación. Se va acabando la temporada y la situación es más complicada, para mí la clave fue la derrota con el Mirandés, si hubiéramos ganado las opciones habrían sido mucho más factibles, aunque aún queda margen y hay puntos. La realidad es la que es y yo voy a confiar mientras las matemáticas lo digan. Yo sinceramente espero y confío en que el Zaragoza se acabe salvando.
Tres años lo he tenido en total como entrenador, así que lo conozco bien. Más allá de lo vivido profesionalmente, tenemos una relación personal muy buena y yo le he visto un cambio al Zaragoza en los siete partidos con él, a nivel de energía y de juego sobre todo. Creo que la transformación ha sido positiva y ha hecho que la gente se vuelva a ilusionar con el equipo y a confiar en que se puede conseguir la salvación pese al freno que han supuesto estas dos últimas derrotas.
David es un buen entrenador en todas las facetas, pero es verdad que el mensaje que transmite, por la forma y el contenido, hace que el jugador confíe en su idea y en él. Muchas veces tiene más poder eso que cualquier otro aspecto técnico o táctico. Ahora se ve que el Zaragoza confía en lo que hace y lo ejecuta al 100%.
No, le escribí cuando cogió el equipo para darle la enhorabuena, tenemos esa relación de escribirnos o hablarnos cuando pasa algo positivo o negativo para el otro. Entonces siempre hay un mensaje de ánimo o de felicitación. Me hizo mucha ilusión que se hiciera cargo del Zaragoza y le deseé toda la suerte del mundo. Para mí esta oportunidad le hace justicia a lo que ha sido, un currante que ha tenido que estar muchos años en categorías más modestas o fuera de los banquillos. Es un tío con muchas cualidades para sacar lo mejor de los futbolistas que tiene y en este sentido creo que ha logrado que unos cuantos futbolistas de la plantilla del Zaragoza den y muestren lo que son realmente.
Es un buen entrenador en todas las facetas, pero es verdad que el mensaje que transmite, por la forma y el contenido, hace que el jugador confíe en su idea y en él. Muchas veces tiene más poder eso que cualquier otro aspecto técnico o táctico. Ahora se ve que el Zaragoza confía en lo que hace y lo ejecuta al 100%, ese es el mayor cambio que he notado en ellos.
(Sonríe) Lo primero es lo primero y nosotros, aunque estamos en una situación cómoda, queremos quedar lo más arriba posible, disfrutar las jornadas que restan y evidentemente salir a ganar todos los partidos, por respeto a nosotros y al fútbol. Cuanto más alto quede en la tabla el club es mejor para todos.
Lo que tengo claro es que el Ceuta va a ir allí a demostrar el equipo que ha logrado los 49 puntos a estas alturas, un bloque que quiere dominar e intenta tener el balón, con las virtudes que nos han traído hasta aquí. Queremos disfrutar estos partidos que quedan porque a muchos de los que estamos nos ha costado mucho llegar al fútbol profesional y es un buen momento de enseñar por qué estamos aquí y que no ha sido casualidad. La realidad es que el objetivo de la salvación está casi cumplido y el Ceuta ha estado en gran parte de la temporada en la zona media-alta. Hay que darle mucho valor a eso, a estar en esa situación cómoda a falta de siete jornadas, han pasado 'X' cosas, se han sacado de contexto un poco, porque la realidad no es lo que se dice. La afición está encantada con nosotros y hay que valorar lo que hemos hecho.
Estoy contento, la lástima es esa lesión de tobillo que he arrastrado muchos meses, desde las primeras jornadas, y al final me obligó a parar cuando ya teníamos más o menos enfilado el objetivo. Hubo que hacer una limpieza en esa zona, pasar por el quirófano, aunque era una operación sencilla, una tontería, y por ese lado la lástima es esa, perderme más partidos de los que me habría gustado. Pero estoy muy contento de mi año y es obvio que cuando las cosas van bien a nivel grupal es mucho más sencillo que lo hagan también en el individual. (Sonríe)
Creo que lo sigue pensando porque cuando estoy disponible me pone, así que entiendo que hago las cosas bien y lo que me pide, que está contento con mi trabajo. Estoy superagradecido a él por la confianza que me ha dado desde que llegué, en estos dos años. Es que siempre fui un jugador de estar muy en contacto con el balón y en ese sentido el míster me ha visto ese dinamismo para jugar en esa zona y mirar hacia delante, que es lo que nos pide a los mediocentros. Estoy disfrutando mucho este año en esta posición, la verdad.
Para que pasen ciertas cosas tiene que haber que dos partes estén de acuerdo. Cuando uno es de un equipo pues siempre le va a hacer ilusión esa llamada, pero nunca se ha dado en mi caso esa posibilidad. Ni idea, la verdad, ya se verá lo que sucede. Lo primero es volver a jugar y a competir tras lo del tobillo. Ya veremos qué ocurre después y hacia dónde me lleva el fútbol.
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