Tigres mueve ficha: la salida de Ozziel Herrera podría abrir la puerta a Hirving ‘Chucky’ Lozano

Hirving ‘Chucky’ Lozano vuelve a ocupar titulares y, esta vez, el foco apunta a México. El extremo mexicano no atraviesa su mejor momento en San Diego FC y, tras un episodio de indisciplina que el club gestionó de forma interna, fue marginado del duelo de play-off frente a Portland en la que es la primera temporada de la franquicia en la MLS. Su técnico, Michael Varas, aseguró en días recientes que la situación con Lozano va en vías de solución, pero el runrún de una salida persiste: el futbolista busca continuidad para llegar con rodaje a la Copa del Mundo 2026 con la Selección de México.
En ese tablero, Tigres UANL emerge como una opción poderosa. La institución felina tiene músculo financiero para afrontar una operación de este calibre —traspaso y salario— y el interés cobra más sentido si se confirma un movimiento clave: la posible partida de Ozziel Herrera. Según informó Diario Récord, el atacante podría estar cerca de salir, un giro que obligaría a los de Monterrey a acudir al mercado por un relevo de impacto. ¿Puede Lozano ser ese golpe sobre la mesa? Los indicios apuntan a que sí.
Desde lo deportivo, el encaje resulta tentador. Lozano ofrece desborde, amenaza al espacio y aceleración en el uno contra uno, virtudes que en la Liga MX suelen marcar diferencias en partidos cerrados. Puede partir desde cualquiera de las bandas, perfilarse hacia dentro y habilitar la llegada del segundo punta o del interior, un patrón que encaja con la estructura ofensiva de Tigres, habituada a someter rivales con amplitud y ritmo alto. Con ‘Chucky’, los auriazules ganarían profundidad inmediata y un ejecutor para las transiciones, además de un foco de atracción que libera zonas para los rematadores.
Desde el plano contractual, la ecuación no es menor. San Diego FC deberá decidir si mantiene al mexicano como pieza angular del proyecto o si abre la puerta a una negociación que permita equilibrar la situación deportiva del jugador. Para Tigres, la ventana es clara: si se consuma la salida de Ozziel Herrera, invertir en una figura contrastada tiene lógica competitiva y de marca. El margen de maniobra, eso sí, dependerá del calendario de inscripciones y de la postura de San Diego en cualquier cesión o traspaso.
Más allá de la coyuntura, el movimiento tendría lectura de proyecto. Lozano llega con el objetivo explícito de sumar minutos de calidad antes del Mundial 2026; Tigres busca mantener su estándar de plantel campeón con futbolistas determinantes en los metros finales. Es un matrimonio de conveniencia: el club aporta escenario y ambición; el jugador, desequilibrio y jerarquía internacional. La pregunta es si los tiempos encajan y si todas las partes aceptan el precio.
Por ahora, el dossier reposa sobre dos bisagras: la resolución del caso Lozano en San Diego FC y el futuro inmediato de Ozziel Herrera. Si ambos se alinean, Tigres puede estar ante la oportunidad de firmar uno de los fichajes del año en la Liga MX. Y, de paso, enviar un mensaje claro al mercado: en el fútbol mexicano, los grandes siguen dispuestos a marcar diferencias cuando aparece el talento adecuado.
Comentarios (0)