Un eficaz Tenerife regresa por todo lo alto en Ipurua

Triunfo de autoridad del Tenerife en su vuelta a Segunda en uno de los estadios más complicados de la categoría. El equipo de Cervera asaltó Ipurua para amargar la bienvenida de Jokin Aranbarri y regresar a lo grande al fútbol profesional. El estreno liguero dejó una imagen bastante pobre de un Eibar cuya producción ofensiva estuvo lejos de lo esperado y que tampoco estuvo a su nivel en el aspecto defensivo. Es verdad que concedió pocas situaciones de gol, pero sufrió cada vez que le buscaban la espalda y tenía que correr hacia atrás. El Tenerife fue superior durante gran parte del partido. O al menos consiguió que el partido se desarrollara por los cauces que buscaba. Y eso ya es mucho en Ipurua. Juego directo, segundas jugadas y una amenaza constante en cada pérdida del Eibar para plantarse en el último tercio del campo con pocos pases. Siete minutos tardó el equipo de Cervera en estrenar su cuenta goleadora. Nacho Gil recuperó un balón en la medular, le metió un pase medido a Gallego aprovechando la distancia que había entre los centrales armeros y el ‘18’ definió a la perfección con un remate cruzado. Su gol 50 en Segunda. El gol inicial hizo daño al Eibar. Los armeros no encontraron la manera de darle ritmo a sus circulaciones y acumulaban demasiado errores no forzados con balón. Casi todos los duelos eran para los tinerfeños, que en el centro del campo se adueñaron de las segundas jugadas. Con el paso de los minutos los de Aranbarri fueron inclinando el campo a su favor desde el carril izquierdo, donde Bernat, Adu Ares y las apariciones de Magunazelaia empezaron a desordenar el puzle de Cervera. El extremo avisó con un remate que se marchó alto y Bautista dispuso de otras dos acciones claras tras centros desde el costado izquierdo. El gol armero acabó llegando por ese lado. Arbilla puso un buen balón a la espalda de la zaga, Magunazelaia pinchó de forma magistral la pelota y asistió a Bautista para devolver las tablas al marcador. Eran los mejores minutos del Eibar. Sin embargo, los locales se irían al descanso por debajo tras volver a encajar en un saque de esquina que acabó con un remate desde la frontal de Jesús Álvarez. La segunda mitad ofreció un guion similar al de la primera media hora. El Eibar atascado con balón, incapaz de encontrar superioridades a través del pase e incapaz de incomodar desde el centro lateral. Muy poco ritmo y circulaciones previsibles ante un equipo que controló el partido desde el bloque bajo y que se dio el lujo de sentenciar la contienda a un cuarto de hora para el final tras aprovechar otra perdida armera que acabó con una buena carrera de Krdzalic a la espalda de Arbilla y un centro medido que Chapela cabeceó a placer.
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