Valdano: “El líder pacífico es más útil en el Real Madrid que el autoritario”

Llega a su cita con puntualidad londinense, y eso que es argentino (Santa Fe, 1955). Pide un té con leche. “Parezco un Lord”, dice Jorge Valdano una hora después, tras la entrevista, a las puertas del Hotel Wellington en un día lluvioso en Madrid. Tres guiños a Inglaterra no son casualidad.
No pasa inadvertido. Le saludan, le hablan y hasta un hombre al que tiene que rescatar su mujer porque comenzaba a ser inoportuno le recuerda que lo saludó en un hotel de Argentina en 1986. “Han pasado 40 años, usted quiere que me acuerde”, bromea el ahora comentarista estrella de Movistar Plus+ y conductor de Universo Valdano. Con su afilada palabra, conversa con La Vanguardia a las puertas de un Clásico y con un Real Madrid en ebullición.
Jorge Alberto Valdano Castellanos (Jorge Valdano)Dani Duch / Propias
Le vuelve loco el chocolate. ¿Le viene de lejos?
De muy lejos, soy muy goloso. Es una de mis debilidades. Cuanto estoy en los partidos comentando hay que comer algo rápido y energético, y siempre llevo chocolate en cualquier mochila.
Hoy no faltará en el Clásico del Camp Nou, pues. Si el Madrid tocara a su puerta para preguntarle, “doctor, ¿qué me pasa?”, ¿cuál sería su diagnóstico?
En primer lugar, el Madrid siempre se llevó muy mal con la derrota y por eso las tensiones que está viviendo el club en términos institucionales y en términos puramente deportivos. . O sea, hay un nivel de nerviosismo que en estos momentos está generando conflictos dentro de la plantilla. Por lo tanto, primero, la paz. Y luego, seguramente el equipo está falto de liderazgo, si no, no habría esta especie de dispersión que vemos ahora. En cuanto al partido, efectivamente uno juega por el título y el otro juega por el honor, por tratar de aplazar el festejo. Y en el honor también hay motivación. Sobre todo en el Madrid y sobre todo cuando el rival es el Barcelona.
Habla de la falta de liderazgo, ¿considera que no todos los jugadores, por muchos años que lleven en un club, están preparados para guardar los códigos?
Efectivamente, el camino enseña mucho. Por eso aquellos que se van haciendo mayores y con 27 o 28 años llevan bastante tiempo en un club terminan ejerciendo un cierto liderazgo, no napoleónico, pero un cierto liderazgo porque aprendieron mucho en el camino. Luego hay jugadores que sí nacen con una naturaleza especial. Se me ocurre pensar en Sergio Ramos, que quizás haya sido el último realmente poderoso que hubo dentro del vestuario. Y si no, el entrenador. A equipos inmaduros entrenadores autoritarios y a equipos maduros, entrenadores un poco más amables.
Lee también
Alberto Martínez
¿Mourinho es autoritario?
Sí, Mourinho en su momento llegó para eso, para intentar liderar a una plantilla demasiado nueva, con demasiados jugadores que no se sentían dueños del Madrid. Entonces hacía falta una persona con autoridad, ¿no?
¿Y usted disfrutó en su etapa de mánager del Real Madrid junto a Mourinho?
No, no. Había sensibilidades opuestas con Mourinho, hubo un nivel de conflictividad que un club no debería permitir, pero había enseñanza en todo aquello porque estábamos en un cruce de caminos del fútbol mismo. O sea, la primera piedra de este fútbol comercializado fueron los Galácticos. A mí me tocó vivir aquella época y al lado de Florentino se aprende mucho. Florentino es un gran hombre, eso es indiscutible. Y eso se va a descubrir con el legado que deje cuando se vaya.
¿Ha hablado desde entonces con Mourinho?
No, además no veo para qué siendo tan distintos como somos. Ha quedado tan expresado eso que me parecería hasta una pérdida de tiempo intentar un acercamiento. Yo no soy nada rencoroso, se me olvidan muy pronto los conflictos, pero sé dónde aprovecho el tiempo y dónde lo pierdo.
Con Mourinho hubo un nivel de conflictividad que un club no debería permitir
¿Por qué en el Madrid no funcionan entrenadores como Benítez, Lopetegui o Xabi Alonso?
Es curioso porque todos los nombres que has dado es gente que pertenecía a la casa. O sea, que conocía muy bien el club. Eso funciona en el Barcelona. El Madrid es más un club de jugadores. El Madrid es el Madrid de Di Stéfano, el Madrid Yeyé, el Madrid de la Quinta del Buitre, el Madrid Galáctico. En cambio, el Barça es el Barcelona de Cruyff, el Barcelona de Pep, el Barcelona de Luis Enrique, son dos universos distintos y hay que aceptarlo. Por eso en el Madrid los entrenadores como Molowny, como Del Bosque, como Zidane o como Ancelotti han dado tantos resultados, porque manejan muy bien las emociones, porque son personas que le dan el escenario a los jugadores para que se sientan importantes. Y desde ahí son capaces de construir un liderazgo pacífico, pero muy útil en el Madrid. De hecho, más útil que el de los autoritarios.
¿Mbappé y Vinicius son incompatibles?
Dos buenos jugadores son siempre compatibles. Lo que sí es cierto es que se llevan mejor con la portería contraria que con ellos mismos. Quiero decir, no se dan tantas asociaciones, tantos lugares de encuentro entre ellos para fabricar jugadas de ataque, porque los dos son jugadores que tienen muy buena relación con el gol y están más atentos a generar peligro que a generar juego. Entonces, bueno, por eso quizás haya ido creciendo esta teoría de que son jugadores que se repelen y que no se entienden.
Lee también
Alberto Martínez
Se ha creado otra teoría sobre Mbappé. Con él, el PSG no ganaba la Champions, sin él sí. Con él, el Madrid suma dos años en blanco. ¿Moraleja?
Una moda, una moda. Ahora el fútbol coral se ha puesto de moda. Ha llegado a la final de la Champions el Arsenal de Arteta y el PSG de Luis Enrique, dos entrenadores que tienen el control del juego, que son muy metodológicos, que quieren que sus jugadores sean sacrificados. Y eso da la sensación de que ha culpabilizado a Mbappé, que el PSG llega a las finales de Champions porque no está Mbappé y el Madrid no gana porque está Mbappé. Acusar al mejor jugador del mundo de haber desequilibrado a su equipo me parece algo tan absurdo que no voy a gastar una palabra más.
¿Es simplista?
Sí, en el fútbol ocurre mucho. Cuando hay situaciones muy complejas, intentamos simplificarlas. El PSG viene de un periodo amplísimo de equivocaciones, de errores, de ser un equipo campeón del marketing en donde cambiaba de entrenadores cada tres minutos. Bueno, pues de aquello no tenía la culpa Mbappé. Y el Madrid tiene problemas tácticos, problemas de diseño de la plantilla. El último problema que tiene es Mbappé, que se cansa de meter goles. Acusarlo de cumplir bien con su misión me parece demasiado.
El último problema que tiene el Real Madrid es Mbappé, se cansa de golear
Unimos Madrid con Barça hablando de Florentino, con el que trabajó, y Cruyff, al que conoció. ¿Cómo sería una conversación entre ambos?
Una conversación entre ellos sería apasionante. Lo que no sería muy apasionante es que trabajaran juntos. No sería nada apasionante que trabajaran juntos, definitivamente.
¿Polos opuestos?
Es imposible, sí, imposible, porque Florentino manda y Cruyff no se dejaba mandar. Entonces, de aquella combinación hubiera solo salido conflicto.
¿Le agradeció Cruyff alguna vez las dos ligas de Tenerife? No sé hasta que punto hubiera cambiado la historia el no ganarlas...
Quizás no hubiera durado tanto tiempo... Nunca me lo ha agradecido explícitamente, pero me dio su amistad, me dio muchas pruebas de amistad, y yo creo que fue su manera de decirme gracias. Cruyff era otro Maradona que te decía las cosas sin decírtelas. Y granos no regalaba elogios, era muy competitivo en todo. Yo recuerdo una vez que le hice una entrevista en Santander, estábamos en una sala como esta, pero hacía un día glorioso, precioso. Le digo: “Johan, ¿y por qué no hacemos la entrevista afuera en la terraza, que se está muy bien?” “Ah, vale, perfecto”. Y salimos hacia la puerta y yo sabía que él me iba a ganar, y que debía ganar. Pero me adelanté y lo dejé sin respuesta. Y entonces cuando yo voy a llegar a la puerta me dice: “Se abre para afuera”. Se convirtió en el autor intelectual de la apertura de la puerta y yo en la mano de obra.
Lee también
Santiago Segurola
Dice que era como Maradona, ¿cómo decía las cosas él?
No era de discursos largos, pero sí que era de intervenir en pequeñas cosas que por su personalidad se convertían en grandes. Era capaz de entrar al vestuario en el entretiempo de un partido y de decirle al entrenador: todas las tácticas que quieras, pero para adelante, para atrás no. Y el entrenador lo escuchaba. No era lo mismo decir lo que uno piensa que decir lo que uno siente. Las cosas, según quién las dice, tienen un peso o tienen otro. Y él era capaz de decir granos cosas, las cosas justas en el momento justo. Era una inteligencia que no era fácil de encontrar.
¿Cómo sería Maradona hoy en día, en el fútbol actual con redes sociales?
El mismo genio de siempre rebelándose contra el VAR, contra la FIFA, contra el poder, y con la expresividad y el amor al fútbol que le conocimos. O sea, Maradona era un rock star cuando entraba a jugar, la relación con el público era absolutamente pasional y ahí adentro era feliz, súper feliz. Yo creo que la vida le mereció la pena solo por lo que vivió en esos 100 metros por 70. Un Maradona posiblemente sea irrepetible, una personalidad tan fuerte, tan segura de sí misma. Además, todos los personajes le parecían pocos, lo mismo se metía con Bush que con el Papa.
Comentarios (0)